jueves, 26 de diciembre de 2013

LA CARRETA VACIA


Caminaba con mi padre, cuando se detuvo en una curva y, después de un pequeño silencio, me preguntó:
- ¿Oyes algo más, que el cantar de los pájaros?
Agudicé mis oídos y algunos segundos después, le respondí:
- Sí, es el ruido de una carreta.
- Éso es, - me dijo. - Es una carreta vacía.
Pregunté a mi padre:
- ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la hemos visto?
Entonces, otra vez mas, me mostró su sabiduría:
- Es muy fácil darse cuenta: "Cuánto mas vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace"
"Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y tratando con superioridad a los demás... O a aquellos, que no pueden estar, sin el estímulo de parlantes o de un televisor, que impiden todo tipo de diálogo, tengo la impresión de oir la voz de mi padre diciendo:
- "Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace" Y a la vez : "cuánto se regocija el corazón, cuando vemos pasar una carreta repleta de carga preciosa... Silenciosa... Plena.

EL MILAGRO DE LA VIDA

Sólo entendemos el "milagro de la vida" cuando dejamos que suceda lo inesperado. Todos los días Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hizo "infelices". Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana. Pero quién presta atención a su día, descubre el "instante mágico", puede estar escondido en cualquier parte. Ese momento existe: Un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros. La "felicidad" es a veces una bendición, pero por lo general es una "conquista". El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños. Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles, vamos a afrontar muchas desilusiones . . . pero todo es pasajero, y no deja marcas. Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe. Pobre del que tiene miedo a correr riesgos. Porque ese quizás no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, no sufra como los que persiguen un sueño. Pero al mirar hacia atrás - porque siempre miramos hacia atrás- oirá que el corazón le dice: ¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días? Los enterraste en el fondo de una cueva porque tenías miedo a perderlos, entonces es tu herencia: La certeza de que has desperdiciado tu vida.
Paulo Coelho

QUE NUNCA NOS TENGAMOS QUE RECLAMAR A NOSOTROS MISMOS, EL NO HABER SIDO FELICES POR TEMOR A SUFRIR... NO ESCONDAMOS NUESTROS DONES, NO TIENEN SENTIDO SI NO LOS DAMOS A LOS DEMÁS... NO TEMAMOS AL DOLOR NI A LA DESILUSIÓN... ELLOS NOS DICEN QUE HEMOS SIDO FELICES, QUE HEMOS HECHO UNA CONQUISTA... QUE HEMOS AMADO Y HEMOS VIVIDO EL MILAGRO DE LA VIDA...: ¡MUCHOS DÍAS DE ILUSIONES Y ESPERANZAS LLENAS DE SOL, LUZ Y MOMENTOS DE FELICIDAD!

Dicen que hay que ver para creer, asi que ponte en frente de un espejo y empieza a creer en ti...

lunes, 2 de diciembre de 2013

FAMILIA

Para tener presente: Tropecé con un extraño que pasaba y le dije “perdón”. Él contestó “discúlpeme por favor; no la vi...” Fuimos muy educados, seguimos nuestro camino, nos despedimos. Más tarde, al estar cocinando, estaba mi hijo muy cerca de mí. Al darme vuelta casi lo golpeo, "¡Quítate!" le grité; él se retiró dolido, sin que yo notara lo duro que le hablé. Estando todavía despierta al acostarme, Dios me dijo suavemente: "Trataste al extraño cortesmente. Pero abusaste del niño que amas. Ve a la cocina y encontrarás unas flores en el piso, cerca de la puerta. Son las flores que cortó y te trajo, rosa, amarilla y azul. Estaba calladito para   darte la sorpresa y no viste las lágrimas que llenaron sus ojos." Me sentí miserable y empecé a llorar. Suavemente me acerqué, me arrodillé junto a su cama y le dije: "Despierta, pequeño, despierta... ¿Son éstas las flores que cortaste para mí?" Él sonrió y dijo: "Las encontré junto al árbol. Las tomé porque son bonitas como tú, en especial la azul." "Hijo, siento mucho lo que hice, no te debí gritar"... Él contestó, "Esta bien mami, yo te quiero de todos modos." "Yo también te quiero, y me gustan las flores, especialmente la azul". Toma en cuenta que si morimos mañana, en cosa de días la empresa cubre el   puesto. Pero la familia que dejamos sentirá la pérdida por el resto de su vida. Piensa en ello, nos entregamos más al trabajo que a nuestra familia... ¿No crees que es una inversión poco inteligente...? Entonces, ¿Qué hay detrás de esta historia? ¿Sabes lo que significa FAMILIA en inglés? "FAMILY": F ather A nd M other I L ove Y ou ("Papá y Mamá, yo los amo")

DAR Y RECIBIR

                     

Un profesional desempleado despertó una mañana y revisó su bolsillo. Todo lo que le quedaba eran $ 2000.- Decidió utilizarlos para comprar comida y esperar así la hora de morir, ya que era demasiado orgulloso como para pedir limosna. Estaba tan frustrado por no encontrar empleo y no tenía a nadie disponible para ayudarle. Compró su comida y en cuanto se sentó a comer, un anciano y dos pequeños niños se le acercaron y le pidieron que les diera comida, ya que no habían comido en casi una semana. El profesional los miró. Estaban tan flacos que se les notaban los huesos. Sus ojos se les habían hundido. Con el último pedazo de compasión que le quedaba, les dio su comida. El anciano y los niños oraron para que Dios le diera bendiciones y prosperidad, y le dieron una moneda muy antigua. El joven profesionista les dijo "ustedes necesitan esa oración más que yo". Sin dinero, sin empleo y sin comida, el joven fue debajo de un puente a descansar y esperar la hora de su muerte. Estaba a punto de quedarse dormido, cuando vio un Viejo periódico en el suelo. Lo levantó, y de repente leyó un anuncio para los que tuvieran monedas antiguas, las llevaran a cierta dirección. Decidió ir a ese lugar con la moneda Antigua que el anciano le dio. Al llegar al lugar, le dio la moneda al propietario del lugar. El propietario gritó, sacó un gran libro y le mostró al joven graduado una foto. Era la misma moneda, cuyo valor era de 3 millones de dólares. El joven graduado estaba muy emocionado mientras el propietario le dio una ficha bancaria por los 3 millones. El joven cobró el dinero y se fue en búsqueda del anciano y los niños. Para cuando llegó a donde los dejó comiendo, ya no estaban. Le preguntó al dueño de una cantina cercana si los conocía. El dueño le dijo que no los conocía, pero que le habían dejado una nota. Rápidamente abrió la nota pensando que averiguaría donde encontrarlos. Esto era lo que la nota decía: "Nos diste todo lo que tenías, y te hemos recompensado con la moneda, firma: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo”

como vivir nuestra navidad